En camino a 100 años


NUEVA YORK – Dice el viejo refrán que no hay mal que dure 100 años, aunque el perverso bloqueo de EE.UU. a Cuba parece ir en camino a ser el primero.

Es decir, “el embargo”, pieza central de lo que pasa por una política norteamericana hacia la isla, ya sobrepasa los 52 años y sigue ahí haciendo daño, inamovible, incólume, inmune a la razón, un oscuro y absurdo monumento a la politiquería, la hipocresía y el empecinamiento. Increíblemente, como un tumor imposible de extirpar, el bloqueo no tiene visos de desaparecer en el futuro previsible.

Fuerte contendiente al dudoso honor de la política exterior fracasada más duradera de que se tenga noticia, el bloqueo es además de cruel, vergonzoso. Nadie lo quiere: el mundo lo ha condenado en la Asamblea General de la ONU 22 años seguidos por márgenes cada vez mayores. En 2013 la votación fue de 188-2 con solamente EE.UU. e Israel oponiéndose. En unas pocas semanas la ONU volverá a tomar el tema y serán 23 los años en que el mundo ha repudiado casi unánimemente la política de Washington hacia Cuba.

Tampoco lo quieren un número cada vez mayor de juntas editoriales, ni la bloguera Yoani Sánchez, ni Hillary Clinton, ni el mismísimo presidente Obama, quien el año pasado declaró: “Tenemos que actualizar nuestra política. No olvidemos que cuando Castro llegó al poder, yo acababa de nacer”.

Claro que hablar no cuesta nada y Obama, el presidente de las medias tintas, nos tiene acostumbrados a hacer declaraciones a las que rara vez les da seguimiento — y este caso no ha sido una excepción. De hecho, a principios de septiembre, Obama renovó calladamente el embargo a Cuba por un año más. Sin duda una manera extraña de revisar las relaciones con La Habana.

Pero es en América Latina, más allá de diferencias ideológicas y políticas, donde se comprende a fondo lo absurda y gratuitamente cruel que es la política norteamericana.

En sus intervenciones durante la Asamblea General de la ONU la semana pasada, los presidentes de Venezuela y de Bolivia, Nicolás Maduro y Evo Morales, aliados cercanos de Cuba, manifestaron su repudio al anacrónico bloqueo.

A ellos se sumó el presidente de El Salvador, Salvador Sánchez Cerén, a quien la voz no le tembló para condenar la fosilizada política norteamericana e instar a Washington a remover a Cuba de la lista de países terroristas, “cuyo único propósito”, dijo, “es justificar el bloqueo”.

“En la persecución de esfuerzos por la paz y de un desarrollo equitativo no hay lugar para el menosprecio de principios y libertades fundamentales contenido en el bloqueo económico, comercial y financiero contra la hermana república de Cuba, un país que a pesar de estas acciones unilaterales contra su pueblo, ha superado con perseverancia y determinación especiales los obstáculos y la adversidad que le han sido impuestas”, expresó el mandatario centroamericano y antiguo guerrillero.

Más inesperadas fueron las declaraciones de Juan Manuel Santos, el presidente de Colombia.

“Tengo fe en que EE.UU. y Cuba puedan formar una relación de trabajo que le permita a EE.UU. levantar el embargo que, desde mi punto de vista, ha fracasado”, afirmó Santos, quien también participaba en la Asamblea General. “Sería útil que EE.UU. repensara la situación – otra manera de ser más flexible”.

Viniendo del primer mandatario de un país que durante muchos años ha seguido fielmente los dictados de Washington, las palabras de Santos tienen un peso especial.

Las mismas provocaron que Roberta Jacobson, la secretaria de estado adjunta para América Latina, ni corta ni perezosa le respondiera a Santos, dejando en claro que la política de EE.UU. hacia Cuba, a pesar de su fracaso, no ha variado un ápice en medio siglo.

“Siempre hemos tenido el mayor respeto posible por el presidente Santos, lo admiramos y lo apoyamos. Pero éste es uno de los asuntos en los que estamos en desacuerdo”, manifestó Jacobson.

En otras palabras, lo único que se puede esperar de Obama y su administración en relación con Cuba es más de lo mismo.

Y mientras tanto el bloqueo, injustificable desde todo punto de vista, sigue ahí, como un tumor maligno imposible de extirpar.

albor.ruiz@aol.com

Foto de portada: Miembros de la Campaña por el Desarme Nuclear protestan por las acciones de Estados Unidos contra Cuba el 28 de octubre de 1962 en Londres, Inglaterra. Foto: Getty Images.

Publicado por: http://progresosemanal.us/20141001/en-camino-100-anos/

Publicado el 01/10/2014 en Política y etiquetado en , , , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: