La inmigración y Cuba revelan heridas republicanas.


La flexibilización de la política de Estados Unidos hacia Cuba y las acciones ejecutivas en materia migratoria del presidente Barack Obama desvelaron ayer, las divergencias internas del Partido Republicano, que por primera vez en la historia respondió de manera diferente a los ciudadanos hispanoparlantes y a los de habla inglesa.

Obama enfatizó en su discurso del Estado de la Unión ante el Congreso la necesidad de dar un giro de 180 grados a la postura estadounidense respecto a la isla y acabar con el claro fracaso de los más de cincuenta años de bloqueo, un hito histórico que le garantiza una rúbrica sin precedentes en su legado.

En Cuba, estamos poniendo fin a una política que debería haber terminado hace tiempo. Cuando uno hace algo que no funciona durante cincuenta años, es hora de probar algo nuevo. Nuestro cambio de política en relación con Cuba tiene el potencial de poner punto final a un legado de falta de confianza en nuestro hemisferio; desmorona una excusa ficticia para imponer restricciones en Cuba; defiende los valores democráticos; y extiende una mano de amistad al pueblo cubano. Y este año, el Congreso debería iniciar el trabajo de poner fin al embargo. Como dijo Su Santidad, el papa Francisco, la diplomacia es un trabajo de “pequeños pasos”.

Así, mientras el recién estrenado acercamiento con La Habana ocupó uno de los lugares estelares en la intervención del presidente (contando con un gran aplauso de la audiencia entre republicanos y demócratas) , la respuesta republicana en inglés, a cargo de la senadora Joni Ernst, ni siquiera tocó el tema.

Ernst, una de las legisladoras más radicales en materia migratoria, tampoco hizo alusión a las acciones ejecutivas que Obama ha llevado a cabo a este respecto, más allá de insistir en que los republicanos tratarán de acabar con esas “extralimitaciones” de poder que, a su juicio, está haciendo el mandatario.
Sin embargo, en su discurso en español, el recién elegido representante por Florida, Carlos Curbelo sí se refirió, aunque levemente, a las negociaciones con Cuba, al tiempo que mostró una cara más amable para pactar con la Administración una reforma migratoria integral.

Publicado el 21/01/2015 en Política y etiquetado en , , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: