Presentan libro Miami (pinceladas


El libro Miami (pinceladas), del colaborador de Cubasí Nicanor León Cotayo, será presentado este sábado a las 2 de la tarde en la biblioteca Ciro Redondo, en Artemisa.

A modo de primicia, CubaSí publica la nota introductoria del libro cuyos artículos fueron publicados con anterioridad en nuestras páginas:

NOTA DEL AUTOR   

Escribí este libro con un objetivo esencial: ampliar la información sobre Miami, una de las principales ciudades que conforman el sureño estado de la Florida.

Pero, además, un territorio muy relacionado con la historia de Cuba durante más allá del último medio siglo.

Con ese propósito realicé una investigación que abarcó distintas fuentes, tanto documentales y fotográficas como personales.

La obra se inicia en su desgarrador siglo XVI y va mostrando sucesos particularmente significativos de su historia, hasta llegar a un segmento de los actuales.

Vale subrayar uno, acaecido el 28 de julio de 1896, cuando su territorio recibió el título de «Ciudad con 300 habitantes», los que hoy cabrían, holgadamente, en solo un gran edificio multifamiliar.

Sus páginas no le regatean virtudes a la urbe que algunos llaman «del Sol», pero tampoco esconden los increíbles dramas sociales vividos por muchos allí.

Consagré un largo espacio a su transformación en refugio de asesinos, torturadores y ladrones de la tiranía proestadounidense de Fulgencio Batista y Zaldívar que lograron huir de Cuba en enero de 1959.

También ha sido base de una gran instalación de la CIA valorada entre las mayores de esa agencia de espionaje en el Hemisferio Occidental, promotora de la frustrada invasión militar a Cuba en abril de 1961, antecedida por numerosas falsedades y medias verdades que urdió, hilvanó y propaló su Radio Swan.

Desde entonces, y hasta los días que corren, esa localidad ha sido el escenario donde se han fraguado numerosos planes subversivos contra la isla.

No es posible olvidar el extremo de que terroristas ejecutores de estos llegaron a explicarlos en conferencias de prensa organizadas en Miami.

alt

Además, en sus calles, bajo el auspicio de la congresista republicana Ileana Ros-Lehtinen, se rindieron fervientes homenajes a dos terroristas continentales: Luis Posada Carriles y Orlando Bosch Ávila.

Fue allí también donde se llevó a cabo uno de los procesos judiciales más bochornosos en toda la historia de Estados Unidos: el famoso Caso de Los Cinco.

Igual número de cubanos que se habían infiltrado en grupos terroristas para informar a La Habana sobre sus propósitos fueron detenidos en 1998 y sometidos a un grotesco juicio carente de las más mínimas garantías legales y rodeados por un ambiente muy hostil.

Para lograr eso último, se reveló después, compraron a periodistas que escribieron para dañar la imagen de los cinco prisioneros.

Doce meses más tarde, en 1999, estalló el caso del niño cubano de cinco años de edad, Elián González, víctima de una salida ilegal de su país que involucró fatídicamente a su madre.

Salvado, llegó a costas de la Florida y fue retenido por familiares lejanos y elementos de la ultraderecha de origen cubano que allí merodeaba.

A la batalla por recuperarlo y devolverlo junto a su padre y otros familiares se unieron, desde sus compañeros de una escuela primaria, hasta prominentes personalidades religiosas de Estados Unidos.

Un hecho-símbolo del suceso fue el momento en que Ileana Ros-Lehtinen cubrió al niño cubano con una bandera del país norteño.

Fue solo la continuación de una larga cadena de iniquidades, mientras no dejaban de presentar a Miami como la contraparte rica frente a las dificultades que una política de siglos impuso a la vida cotidiana de la isla.

Pero, a manera de otro hecho legendario, los cinco cubanos antiterroristas y Elián regresaron a su país, mientras sus enemigos quedaron atrás, en la llamada Ciudad del Sol, rumiando derrotas que marcan su inevitable declive.

Redacté Miami tratando en todo momento, al igual que en obras anteriores, de ser objetivo, pero no imparcial.

¿Equivalente para mí? Desechar el abuso de adjetivos y las declaraciones de fe, por lo general, sepultar la retórica y afiliarme al lenguaje sencillo y claro.

La próxima misión corresponde a los lectores: juzgar.

Publicado el 10/04/2015 en Cultura y etiquetado en , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: