Crece la brecha por Cuba entre el Partido Republicano y la comunidad de negocios


Para los republicanos, cortejar a los electores conservadores de las primarias, oponiéndose a los esfuerzos de la administración Obama por normalizar las relaciones entre Estados Unidos y Cuba, es una línea de aplauso político muy fácil.

Sólo hay un problema: este es un asunto más que acrecienta el enfrentamiento entre el Partido Republicano y la poderosa comunidad de negocios, una base financiera fundamental para el partido.

El Partido Republicano ha criticado enérgicamente al presidente Barack Obama a medida en que él se ha lanzado en una misión para reescribir la política del país hacia Cuba, dando pasos –incluyendo una declaración el martes para eliminar la designación de Cuba como estado patrocinador del terrorismo– para la eliminación de un embargo que ha mantenido durante décadas a la nación caribeña como zona prohibida para los norteamericanos.

Pero incluso mientras prominentes republicanos –como Jeb Bush y Marco Rubio–  atacan las medidas diplomáticas del presidente, algunos de los grupos empresariales y líderes más influyentes del país han aplaudido con entusiasmo a Obama. Las corporaciones de Estados Unidos ven el restablecimiento de las relaciones económicas con Cuba como una oportunidad de comercio potencialmente lucrativo y una posible bendición para industrias como el turismo, la agricultura y las telecomunicaciones.

La Cámara de Comercio dijo que los acontecimientos recientes permitirían que “la libre empresa prospere”. El magnate del azúcar Alfonso Fanjul, que se exilió de Cuba hace décadas, escandalizó al movimiento anticastrista el año pasado cuando dijo que estaría dispuesto a invertir en Cuba. Incluso dentro de la Florida, un estado con una prominente comunidad cubanoamericana de tendencia conservadora, grupos empresariales locales han elogiado las recientes medidas de Obama.

Bob Rohrlack, director ejecutivo de la Cámara de Comercio de la Gran Tampa, que encabezará en mayo la tercera delegación del grupo a Cuba, dijo que respalda los cambios en la relación actual entre Estados Unidos y Cuba, y lamentó la “obstinación” de algunas personas con este tema.

“Somos el único país que tiene una restricción en cuanto a Cuba”, dijo Rohrlack. “Cuando estuvimos allí, a pesar de que lo sabíamos, fue impactante ver cómo gran parte del resto del mundo está allí”.

Muchas empresas internacionales ya están en Cuba

El ex gobernador de la Florida, Charlie Crist, dio marcha atrás en su apoyo al embargo en el año 2012 y se postuló para gobernador el año pasado como un defensor de la apertura del comercio.

En una entrevista con CNN, Crist pronosticó que el Partido Republicano no sería capaz de defender el statu quo durante mucho más tiempo, en gran parte debido a las ramificaciones económicas.

“Ser capaz de abrir las relaciones con el pueblo cubano y tener más comercio no sólo beneficia a todo Estados Unidos, sino en particular al estado de la Florida, que sólo está a 90 millas de distancia”, dijo Crist, que abandonó el Partido Republicano después de perder la elección al Senado a manos de Rubio. “Hay quienes van a tener una actitud extrema y a mantenerse firmes en su posición del pasado, pero creo que, en general, ya muchos republicanos piensan que es lo que hay que hacer”.

Entre los candidatos presidenciales republicanos hay desaprobación casi unánime del deshielo con Cuba. Rubio, el senador de la Florida e hijo de padres cubanos, que oficialmente entró a formar parte el lunes del grupo de aspirantes republicanos a la presidencia, es uno de los opositores más vociferantes en contra de la normalización de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba.

“Cuba es una dictadura brutal y tiránica a 90 millas de las costas de nuestro país”, dijo Rubio en una entrevista con NPR esta semana, y agregó que Estados Unidos debe “continuar con la política de no reconocer a ese régimen y no permitirles el acceso al crecimiento económico que les permitiría perpetuarse en el poder”.

Esta ortodoxia republicana está enfrentando al partido con la comunidad empresarial más amplia.

Y la relación entre Estados Unidos y Cuba no es la primera cuestión que resalta la división entre facciones del Partido Republicano y las corporaciones norteamericanas.

El PR y las empresas chocan debido a las leyes de libertad religiosa

Recientemente, funcionarios republicanos estaban en tensión con empresas de todo el país debido a las así llamadas “leyes de libertad religiosa” en Indiana y Arkansas, que los defensores de los derechos de los homosexuales temían que permitirían a las empresas discriminar a clientes LGBT. Legisladores republicanos conservadores en el Congreso también han chocado con las empresas en temas como el aumento del techo de la deuda, la reautorización del Banco de Exportación-Importación y la extensión de una ley federal de seguro de riesgo de terrorismo.

Aunque hay obstáculos importantes, incluida la mala infraestructura de Cuba, para que las empresas estadounidenses cosechen de inmediato importantes beneficios financieros, las empresas tienen sus ojos puestos en los posibles beneficios a largo plazo.

Virginia Haley, presidenta de Visite el Condado de Sarasota, dijo que la reconstrucción de los lazos económicos con Cuba impulsaría la industria turística de la Florida”.

“La gente, cuando viene de vacaciones a la Florida, a menudo gusta de hacer alguna excursión o embarcarse a un crucero o hacer escala en varios puntos dentro del estado”, dijo Haley. “Y esta será una razón totalmente nueva para venir a la Florida”.

La Florida, con su alto número de inmigrantes cubanos y su papel desmedido en la política presidencial, ha sido un bastión de la oposición política al relajamiento de las relaciones con La Habana. Pero expertos en Cuba y estrategas políticos de la Florida dicen que la dinámica dentro de la Florida ya está cambiando, sobre todo con las nuevas generaciones de cubanoamericanos más dispuestos a considerar un fin al embargo. Y recientes encuestas muestran que la mayoría de los norteamericanos apoya los esfuerzos de Obama para restablecer los lazos con Cuba.

Lawrence Diamond, socio de Duane Morris y presidente de la empresa Cuba Business Group, dijo que la oposición emocional en la Florida al restablecimiento de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba a veces puede ensombrecer el deseo en otras partes del país para hacer negocios con Cuba.

“Si uno está en Idaho y desea exportar papas a Cuba, esto podría ser un gran problema para ellos y para los productos agrícolas”, dijo Diamond.

Thomas Herzfeld, presidente de Thomas J. Herzfeld, Asesores, una empresa de inversión que trabaja en las inversiones en Cuba, pronostica que es tan sólo una cuestión de años –si no meses– hasta que Estados Unidos haya reanudado algún nivel de comercio con Cuba.

“La geografía juega un papel importante en esto; ciertamente los estados agrícolas del Medio Oeste están totalmente a favor”, dijo Herzfeld. “Creo que la pasta de dientes ya salió del tubo”.

* MJ Lee es reportero de Finanzas y Política.

(Tomado de CNN)

Traducción de Germán Piniella para Progreso Semanal

Publicado el 20/04/2015 en Política y etiquetado en , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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