Nueva realidad de Ros-Lehtinen


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He aquí una historia acerca del súbito giro de 180º grados de la representante Ros-Lehtinen acerca de la decisión del presidente Obama de eliminar a Cuba de la lista de Estados patrocinadores del terrorismo.

Es un poco difícil, pero subraya el hecho de cuánto ha cambiado el debate acerca de Cuba desde que supimos que los presidentes Obama y Castro habían acordado restaurar las relaciones diplomáticas.

Comenzamos el 8 de enero de este año, cuando la representante Ileana Ros-Lehtinen (Distrito 27 de la Florida) propuso el proyecto de ley H.R. 204, Ley de Sanciones a Corea del Norte y No Reconocimiento Diplomático, de 2015, para revocar una decisión de la administración Bush de sacar a Corea del Norte de la lista de estados patrocinadores del terrorismo.

Para lograr este resultado, ella redactó la legislación que en parte dice: “Independientemente de la decisión del 11 de octubre de 2008 del secretario de Estado” de eliminar a Corea del Norte de la lista, el Congreso la estaba poniendo de nuevo en la lista y volviendo a imponer las sanciones porque “el gobierno de Corea del Norte es un estado patrocinador del terrorismo”.

Cuando ella propuso la legislación, nadie cuestionó si la representante  Ros-Lehtinen tenía autoridad para presentarla. De hecho, las Actas del Congreso publicó esta declaración definitiva: “El Congreso tiene la potestad de promulgar esta legislación bajo lo siguiente: Artículo 1, Sección 8 de la Constitución”.

Si la representante Ros-Lehtinen tenía la potestad de poner a Corea del Norte nuevamente en la lista del terrorismo en enero, ¿qué le podía impedir clavar en abril al presidente Obama con una legislación similar una vez que el decidiera sacar a Cuba de la lista del terrorismo?

Ella tuvo advertencia suficiente para redactar la versión cubana de esa ley. Fue hace 128 días que el presidente Obama ordenó al Departamento de Estado que revisara la designación de Cuba para la lista.

El 7 de abril, cuando el Departamento de Estado recomendó que Cuba fuera eliminada de la lista, la representante Ros-Lehtinen acusó al presidente de “ignorar las constantes políticas de los hermanos Castro en apoyo al terrorismo al brindar refugio a organizaciones terroristas extranjeras y repetidas violaciones de sanciones internacionales”.

Entonces, el 14 de abril, cuando el presidente tomó su decisión, la representante Ros-Lehtinen dio a conocer una declaración condenando a la administración por “apresurarse a defender a dos decrépitos tiranos en su ocaso”, y llegó a la  conclusión de que “la decisión del presidente Obama de eliminar a Cuba de la lista de Estados Patrocinadores del Terrorismo está basada en la política, no en hechos”.

Nos pareció que ella estaba buscando una pelea. Eso fue hasta que John  Hudson nos dejó con la boca abierta por su informe de primera plana: El Congreso no Impedirá a Obama que Saque a Cuba de la Lista del Terror.

¡Un  momento! ¿Eso es cierto? ¿Qué tendrá que decir la representante Ros-Lehtinen?

“No podemos darle marcha atrás”, dijo ella a la revista Foreign Policy el miércoles. “Acabamos de recibir la noticia del parlamentario: es una situación sin  salida”.

Pensando que debía ser un error, acudimos al Miami Herald, el periódico de su ciudad; ¿qué les había dicho ella?

“Ella cambió de rumbo”. ¿Cambió de rumbo?

Esto es lo que reportó el Herald: “Legalmente, dijo Ros-Lehtinen, el Congreso no puede evitar que la Casa Blanca saque a Cuba de la lista, porque no todos los estatutos que gobiernan la decisión de un país como estado patrocinador del terrorismo brindan un camino al Congreso para bloquear esa acción”.

Esto es muy difícil de entender. En enero, su proyecto de ley “Reasignar a Corea del  Norte como estado del terror” tenía la Constitución de su parte. En abril, ella obtiene 35 copatrocinadores para su proyecto de ley de “hacer otra vez de Cuba un estado terrorista”, pero obtiene una decisión sorpresiva de la Cámara de Representantes y ella ¿“cambia el rumbo”?

¿Cuál es este nuevo rumbo? Cuba sale de la lista del terror sin una batalla, pero ella planea una “legislación más amplia” que protegerá la seguridad nacional de EE.UU. y mantendrá nuestra defensa de los derechos humanos en la Isla.

¿Cuál es la explicación para esta media vuelta de la congresista? ¿Fue el cuerpo parlamentario o fueron las encuestas? CNN reportó hoy que 59% de los norteamericanos aprueban la decisión de eliminar a Cuba de la lista del terror, y solo 38% lo desaprueban. Quizás solo haya sido por política.

Como dijo al New York Times Christopher Sabatini, un estudioso de las relaciones Estados Unidos-Cuba de la Universidad de Columbia, “Esta fue la bandera blanca de los extremistas. Estaban planeando presentar una legislación en los 45 días permitidos para revocar la salida de Cuba de la lista. Pero no podían obtener una mayoría. En vez de correr el riesgo de lucir aún más aislados, la abandonaron”.

A principios de este mes, los extremistas calificaron la decisión de eliminar a Cuba de la lista del terror como una concesión a la dictadura de Castro. Eso debe hacer a su decisión de abandonar la legislación de reinstalación una concesión a la realidad.

(Tomado de Cuba Central)

Traducción de Germán Piniella para Progreso Semanal.

Publicado el 28/04/2015 en Política y etiquetado en , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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