La administración Obama presiona a favor de acuerdo para iniciar vuelos a Cuba


El gobierno de Obama está trabajando para llegar a un acuerdo con Cuba que permitiría a finales de año a los viajeros volar en vuelos comerciales regulares entre los dos países, dicen funcionarios norteamericanos, socavando una prohibición de viajar sin que el Congreso la elimine.

El acuerdo permitiría a las aerolíneas establecer en diciembre un servicio regular entre EE.UU. y Cuba, dijeron los funcionarios, lo que significaría la expansión más importante de los vínculos económicos y turísticos entre EE.UU. y Cuba desde la década de 1950, cuando los norteamericanos viajaban regularmente ida y vuelta a La Habana.

El gobierno de Obama también está explorando nuevas medidas para aflojar las restricciones de viaje a la isla para los estadounidenses, a pesar de la prohibición del Congreso durante décadas, dijeron los funcionarios.

Las dos medidas, que siguen a la reapertura formal la semana pasada de la embajada norteamericana en La Habana, ponen de relieve la intención de la Casa Blanca de consolidar uno de los principales logros de la política exterior del presidente Barack Obama, al hacer casi imposible que un futuro presidente dé marcha atrás al cambio respecto a Cuba.

Sólo el Congreso puede eliminar las antiguas prohibiciones al comercio y a los viajes impuestos contra Cuba en la década de 1960, a raíz del ascenso de Fidel Castro al poder. Pero el señor Obama tiene autoridad ejecutiva para conceder excepciones a esas prohibiciones. El presidente anunció varias en diciembre pasado, tales como permitir que los norteamericanos usen tarjetas de crédito y débito en Cuba, y la ampliación de las ventas comerciales y exportaciones entre los dos países, y está considerando otras.

Una forma es permitir a los viajeros individuales visitar Cuba independientemente de un grupo de viaje, siempre y cuando digan que su viaje está destinado a establecer el intercambio cultural, una práctica conocida como viajes “pueblo a pueblo”.

Leyes estadounidenses autorizan a los ciudadanos a viajar a Cuba sólo para fines específicos, incluidos los viajes de negocios, visitas a familiares o los intercambios de pueblo a pueblo. Al relajar las restricciones a las categorías autorizadas de los viajes, la administración, de hecho, puede socavar la prohibición de viajar.

“La única cosa lógica que podrían hacer es dejar que los individuos creen su propio programa de pueblo a pueblo y no obligarlos a ir en costosos paquetes de viaje”, dijo William LeoGrande, profesor de la American University, quien ha escrito extensamente acerca de las negociaciones entre Estados Unidos y Cuba. “Si lo hacen, y fuera posible reservar un vuelo ordinario en lugar de ir en un charter, mucha más gente podría ir a Cuba”.

La profundización tanto de las relaciones económicas entre Estados Unidos y Cuba como los lazos culturales y turísticos de los dos países es, en parte, la manera en que el señor Obama espera asegurar que el movimiento hacia la normalización no se complique bajo su sucesor.

La Casa Blanca ha adoptado el mismo enfoque al acuerdo nuclear con Irán que el Congreso está listo para votar el próximo mes, y es probable que se aplique por el Sr. Obama ejerciendo su autoridad de veto.

La Casa Blanca espera que las políticas de Obama para Irán y Cuba sigan la misma trayectoria política que su ley de cuidados de salud. La idea, han dicho funcionarios de la administración, es que al igual que la ley de atención médica, las iniciativas acerca de Irán y de Cuba se conviertan en parte tan intrínseca de la política norteamericana durante los 18 meses finales del señor Obama en el cargo, que deshacerlas sería demasiado difícil.

Las políticas del presidente acerca de Cuba e Irán han sido ampliamente criticadas por los candidatos republicanos que aspiran a reemplazarlo, mientras que la mayoría de los contendientes demócratas, entre ellos la exsecretaria de Estado Hillary Clinton, las apoyan.

“A los ojos de Barack Obama y Hillary Clinton, su exsecretaria de Estado, el pueblo cubano está sufriendo porque no visitan el país suficientes turistas norteamericanos, cuando la verdad es que el pueblo de Cuba está sufriendo porque vive en una dictadura tiránica”, dijo el senador Marco Rubio (republicano por la Florida) en un discurso en Nueva York la semana pasada.

Otros opositores dicen que el aumento de los viajes norteamericanos a la isla beneficiaría principalmente a los servicios militares y de inteligencia de Cuba. “El turismo es al régimen de Cuba lo que el petróleo es a Irán”, dijo el lunes Mauricio Claver-Carone, director del U. S.-Cuba Democracy PAC, que apoya el embargo.

El señor Obama confía en que el restablecimiento de las relaciones de Estados Unidos con Cuba se convierta en parte tan integral de los viajeros norteamericanos y líderes empresariales que para cualquier presidente sería demasiado arriesgado revocarlo desde el punto de vista político. Eso, en parte, se basa en la ampliación del acceso de los norteamericanos a la isla.

Al mismo tiempo, la Casa Blanca está trabajando para establecer una coalición bipartidista para desmantelar el embargo de Estados Unidos contra Cuba, al menos, pieza por pieza, empezando por la prohibición de viajar.

Los viajes desde EE.UU. a Cuba han aumentado hasta 35% desde enero, dijo la semana pasada el secretario de Estado John Kerry en La Habana en una ceremonia de izamiento de la bandera en la embajada de Estados Unidos. Dijo a los periodistas el viernes que él y su homólogo cubano, Bruno Rodríguez, discutieron nuevas medidas que EE.UU. podría tomar para relajar las restricciones a los viajes y al comercio, pero advirtió que la eliminación total del embargo requeriría que Cuba tuviera en cuenta preocupaciones acerca de los derechos humanos.

Los senadores Jeff Flake (republicano por Arizona) y Patrick Leahy (demócrata por Vermont), que apoyan la política de Obama hacia Cuba y han introducido un proyecto de ley para eliminar la prohibición a los viajes, se encuentran entre los partidarios que quieren que la administración haga más para suavizar las restricciones a los viajes a la nación isleña.

“No tiene sentido que los norteamericanos puedan viajar libremente a cualquier parte del mundo excepto a Cuba”, dijo Tim Rieser, asesor de política exterior del señor Leahy, quien agregó que el senador cree que nuevas licencias para que los individuos viajen a Cuba “es lo que la gente de Estados Unidos quiere y merece”.

La Casa Blanca, muchos departamentos federales y la industria norteamericana de aerolíneas están alineados tras los esfuerzos por reanudar el servicio regular a Cuba. Con ese tipo de apoyo, dos funcionarios que participan en las negociaciones dijeron que no ven ningún obstáculo. “Estamos comprometidos con ello, hay buena voluntad de ambas partes y continuamos hablando”, dijo uno de los funcionarios, que es miembro del Departamento de Estado. Un acuerdo para fin de año “es ciertamente lo que esperamos”.

El otro funcionario, perteneciente al Departamento de Transporte, añadió: “Mi opinión personal es que podemos solucionar esto. Cuando es que sucederá es una pregunta aún sin respuesta”.

Durante décadas, los ciudadanos de Estados Unidos con un propósito autorizado para visitar Cuba, por regla general han tomado vuelos chárter que se permiten en virtud de un acuerdo informal entre EE.UU. y Cuba.

Los dos países ahora están trabajando en busca de un arreglo similar para permitir el servicio regular de transporte aéreo, lo que permitiría a los viajeros autorizados reservar vuelos a Cuba por medio de los sitios web de las aerolíneas norteamericanas o incluso en sitios de viajes como Expedia.com.

Las regulaciones revisadas por la administración Obama acerca de los viajes y el comercio con Cuba eliminaron restricciones sobre servicios aéreos regulares entre los dos países.

Cuando se aplicaron esas reglas en enero, el Departamento de Transporte emitió un aviso que tenía previsto discutir con el gobierno cubano la reanudación de los vuelos regulares.

Las nuevas normas emitidas en enero también eliminaron la necesidad de que muchos viajeros autorizados obtuvieran la aprobación previa de Estados Unidos, básicamente permitir que viajen a Cuba bajo el sistema de honor. Los ciudadanos norteamericanos aún necesitan una visa cubana para entrar al país.

Sin embargo, viajar a Cuba para un intercambio cultural –uno de los 12 propósitos autorizados– requiere que se vaya con un grupo de viaje. Los defensores de los viajes ampliados quieren que el señor Obama permita a los individuos viajar solos a Cuba para vínculos “pueblo a pueblo”, o para intercambios culturales.

Funcionarios de la Administración dijeron el lunes que están considerando nuevas medidas para aflojar las restricciones de viaje y de comercio, pero no especificaron cuáles eran los más probables.

“Las licencias pueblo a pueblo puestas en práctica en primer lugar fue para que los individuos se reúnan con cubanos individuales”, dijo Flake. “Ir y alojarse en un B & B, lo cual están haciendo cada vez más los norteamericanos, viajar en taxis privados, comer en restaurantes privados, estos son actos que debiéramos fomentar”.

En marzo, funcionarios norteamericanos se reunieron con un puñado de diplomáticos cubanos en Washington, donde acordaron, por medio de traductores, que el “acuerdo de transporte aéreo” de sus países en 1953 era anticuado, según funcionarios del Departamento de Estado y del de Transporte. Los funcionarios norteamericanos propusieron parámetros básicos para un nuevo acuerdo, incluyendo el de que cualquier aerolínea norteamericana podría dar a Cuba tantos servicios como lo deseen, dijo un funcionario.

Los cubanos dijeron que responderían a los norteamericanos. La semana pasada, el gobierno cubano envió a los negociadores de Estados Unidos una larga contrapropuesta en español y una solicitud para reunirse pronto de nuevo, esta vez en La Habana, dijo un funcionario.

Las negociaciones están centradas, en parte, en cuántos vuelos diarios se permitirían entre los dos países y si la aerolínea estatal de Cuba, Cubana de Aviación, puede dar servicio a EE.UU. Los funcionarios tenían dudas acerca de si las leyes norteamericanas permitirían a Cubana volar a EE.UU.

Muchas aerolíneas norteamericanas, como American Airlines Group Inc. y JetBlue Airways Corp., están deseosas de dar servicio a Cuba y han estado presionando a los reguladores para que permitan los vuelos regulares. De hecho, algunas compañías ya han estado dando servicio a la isla durante años, operando vuelos a nombre de compañías chárter.

American dijo que espera operar 1 200 vuelos charter a Cuba este año, un aumento del 9% a partir de 2014. American tiene planes de anunciar el martes un vuelo chárter de Los Ángeles a La Habana, su primer servicio a Cuba desde la Coste Oeste. “Sin duda hemos visto más demanda”, dijo Howard Kass, vicepresidente de American para asuntos regulatorios.

(Tomado de The Wall Street Journal)

Publicado el 20/08/2015 en Política y etiquetado en , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: