La Base de Guantánamo excluida de asignaciones para…


La Base de Guantánamo excluida de asignaciones para…

Por: Progreso Semanal

¿Qué dice la Conferencia de la Cámara de Representantes-Senado? Reacciones de especialistas y académicos cubanos

Uno de los puntos importantes en la agenda para la normalización de las relaciones entre los Estados Unidos de Norteamérica y Cuba es la devolución a la isla de la soberanía sobre el  territorio ocupado por la base naval de los EE.UU. en Guantánamo (extremo  oriental). El tema, obviamente complejo, ya ha comenzado a moverse en centros clave de EE.UU. por la capacidad de decisión que poseen, como es el poder legislativo.

Nelson P. Valdés, profesor Emérito de la Universidad de Nuevo México y director del Cuba-L Project, ha publicado  (y Progreso Semanal reproduce) un ítem del informe de la Conferencia Cámara de Representantes-Senado acerca del proyecto de ley H.R. 1735 –Ley de Autorización de Defensa Nacional para el Año Fiscal 2016.

Un ítem del Informe de la Conferencia, la Sección 1036, dice:

“No se autorizará ninguna cantidad para una asignación ni se dispondrá de otra manera por el Departamento de Defensa durante el año fiscal 2016 para ser usada (1) para cerrar o abandonar la Estación Naval de Estados Unidos de la Bahía de Guantánamo, Cuba; (2) para ceder el control de la Bahía de Guantánamo a la República de Cuba; o (3) para implementar modificación material alguna al Tratado Entre Estados Unidos de América y Cuba, firmado en Washington, D.C. y que cierre de manera constructiva la Estación Naval de Estados Unidos en la Bahía de Guantánamo”.

El ítem es la primera reacción del poder legislativo sobre el tema. Por esta razón Progreso Semanal ha buscado las opiniones que sobre el mismo manifiestan varios especialistas y académicos cubanos.

Dr. Jesús Arboleya, Profesor de historia de la Universidad de La Habana, ex-diplomático cubano y autor de numerosos libros sobre las relaciones entre los EEUU y Cuba.

“El hecho de que sea el resultado de un Informe de la Conferencia Cámara de Representantes-Senado indica un consenso que seguramente devendrá en disposición legal la cual, además, se corresponde con la política anunciada por el secretario Kerry, por lo que es posible afirmar que el presidente no la vetará.

Lo que más me llama la atención es el párrafo 2, donde plantea no ceder el control de la bahía de Guantánamo a la República de Cuba. Hasta donde conozco, la Base solo ocupa solo parte de esa bahía y su control se limita a ese espacio.

En diversos momentos, el Departamento de Defensa ha declarado su escaso valor militar y la carga económica que representa, por lo que su permanencia es más una muestra de poder político que una necesidad la seguridad nacional norteamericana, como ellos la conciben.

Otro valor, dudoso desde el punto de vista legal en varios sentidos, es que ha sido utilizada como un campamento extraterritorial para inmigrantes ilegales y esa cualidad, que no los obliga a aplicar las leyes norteamericanas, también determinó la instalación allí de la cárcel para los supuestos terroristas, lo que además viola el acuerdo de 1902 con Cuba, donde se especifican los propósitos de su utilización.

Para Cuba tampoco reviste importancia especial desde el punto de vista militar. Sin embargo, tiene un valor simbólico y práctico muy importante desde la perspectiva de la defensa de la soberanía nacional, por lo que con seguridad seguirá insistiendo en el asunto y el mismo continuará siendo un tema de disputa entre los dos países.”

Aurelio Alonso, Premio Nacional de Ciencias Sociales 2013, subdirector de la revista Casa de las Américas, está considerado como uno de los más lúcidos intelectuales cubanos.

“La batalla de la normalización. De eso se trata. No debe sorprendernos esta precisión, que pone a flote las dos posiciones ante el problema. Para Washington se trata de defender la normalidad de antes de 1959: la que crearon desde Mc. Kinley a Eisinhower; la normalidad incluía sus fueros sobre la bahía de Guantánamo; no contaba entonces el bloqueo, impuesto como sanción a la soberanía efectiva, con la que no habían contado. Pero la normalidad en las relaciones de los Estados Unidos con Cuba, desde 1959, solo se concibe desde la soberanía; y esto supone el completamiento de la territorialidad de la nación, explícito en los cinco puntos que el gobierno cubano reclamaba como condición para la retirada de los cohetes en la crisis de octubre, y que fueron pasados por alto en la negociación de 1962, entre Jruschev y Kennedy.

La insatisfacción de Cuba con la solución no fue, en modo alguno, una reacción emocional. Este contencioso podría convertirse ahora en el punto más difícil, y a más largo plazo para alcanzar una normalidad plena. Incluso de los restantes, la eliminación de las acciones terroristas contra Cuba parece obvia, la supresión de las emisiones radiales y televisivas agresivas también, y hasta las compensaciones de parte y parte, negociables. Es evidente que plazos de avance no van a ser uniformes, pero para Cuba Guantánamo es irrenunciable, y esto no puede aceptarse como obstáculo si existe una verdadera voluntad de normalización.”

Jorge Gómez Barata, Profesor, investigador y periodista cubano, autor de numerosos estudios sobre EEUU.

“Al enmendar proyecto H.R. 1735. Ley de Autorización de Defensa Nacional para el año 2016, negando fondos para abandonar o ceder el control de la base naval de Guantánamo a Cuba, el sector más conservador de la Cámara de Representantes y del Senado, opuestos a la política del presidente Obama respecto a Cuba, se curan en salud prohibiendo algo que nadie ha pensado hacer. La administración de Obama trata de cerrar la prisión establecida en Guantánamo, no la base y ha subrayado que ese tema, por ahora no está en su agenda.

En cualquier caso, tal como ocurre con todos los demás asuntos que forman el diferendo con la isla, la satisfacción de la justa demanda de Cuba acerca de la devolución de la base naval de Guantánamo, seguramente será objeto de complejas y probablemente dilatadas negociaciones, respecto a las cuales el Congreso de los Estados Unidos seguramente será informado. Excepto que el presidente Obama decida utilizar sus prerrogativas como Comandante en Jefe y ordene su evacuación. Esa reacción del Congreso tiene más valor para las gradas que efectos reales. En fin más de lo mismo.”

Publicado el 05/10/2015 en Cuba, EEUU, Historia, Política y etiquetado en , , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: