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Claves para entender el encuentro en La Habana entre Francisco y Kirill

Por: / Progreso Semanal

 Este viernes 12 de enero de 2016 quedará marcado en los anales de la historia occidental. Luego de casi mil años de ruptura y de rivalidades mutuas, se encontrarán en La Habana el papa Francisco, Obispo de Roma y Kirill, Patriarca de Moscú. Este evento solo posee cierta comparación con el materializado en el año 1964 por el papa Pablo VI y por Atenágoras, Patriarca de Constantinopla, en la ciudad de Jerusalén, que de hecho reactivó los diálogos entre las iglesias de Oriente y Occidente. Catolicismo y ortodoxia aglutinan a un número importante de los creyentes cristianos a nivel global. Además, bajo la guía espiritual del Patriarcado de Moscú se encuentra el grueso de los fieles ortodoxos en todo el orbe (150 millones de fieles, de 200 millones de ortodoxos en total).

El presente texto, más que analizar la importancia que este acontecimiento reviste para el cristianismo –se trata, sin dudas, de un hecho trascendental en este ámbito‒, intentará armar (mínimamente) el delicado rompecabezas teológico-político-diplomático que ha permitido llegar hasta aquí. ¿Qué elementos han cambiado en el actual escenario que han permitido llegar a una triangulación de “entendimientos” entre el Pontificado (en Roma) y el Patriarcado y el Kremlin (en Moscú)?

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“Cuba: el reto es mantener las conquistas sociales”

“Cuba: el reto es mantener las conquistas sociales”

Finalizando la importante visita del papa Francisco a Cuba, ad portas de su partida hacía Estados Unidos, El Espectador habló con el reconocido periodista norteamericano Jon Lee Anderson. El experto en asuntos latinoamericanos, biógrafo de Ernesto Che Guevara y quien está escribiendo un libro sobre Fidel Castro, nos da su visión sobre el impacto de la visita papal y los efectos de la misma en las relaciones entre la isla y el país del norte.

¿Por qué es tan importante la visita del papa Francisco a Cuba en esta coyuntura?

Entre otras cosas porque lo que hoy se huele es que el papa y los presidentes Raúl Castro y Barack Obama están congeniados en hacer una especie de lobby para terminar con el famoso embargo, que si bien el presidente Obama lo ha ido desencajando, todavía está en su plenitud, para zanjar de una vez por todas sus obstáculos y poder tener plenas relaciones entre los dos países.

¿Existe un significado de que el papa visite primero Cuba y después Washington?

Lo mismo se diría si fuera primero a Washington y después a Cuba. Esta visita es parte del esfuerzo que lleva a sanear las relaciones entre Cuba y Estados Unidos.

¿Por qué después de más de 50 años de la revolución cubana, es la Iglesia católica la que empieza a mediar por las relaciones entre Estados Unidos y Cuba?

Es algo que empezó a darse a finales de los 90, después de que vino el papa Juan Pablo II a Cuba. La iglesia y el presidente Fidel Castro pactaron una especie de apertura, una especie de acuerdo mutuo en donde se respetara la revolución. El Vaticano se pronunció entonces a favor de un cambio, de una transformación pacífica en Cuba y en contra de cualquier gesto violento por primera vez.

¿Desde ese entonces empezó la mediación de la Iglesia?

Mire, posterior a la visita del papa Juan Pablo II hubo los primeros murmullos de formación de partidos, no llegaban a llamarse partidos, pero empezaron a formarse grupos y líderes que uno decía: “Este es el futuro partido demócrata cristiano”, eso se terminó un poco cuando subió George Bush a la Casa Blanca y desde entonces hemos estado en una década de subidas y bajadas.

En cuanto a las relaciones económicas entre Estados Unidos y Cuba, ¿qué tanto depende de que sea un gobierno demócrata el que siga en el poder?

Yo no soy oráculo ni sé lo que piensa Barack Obama, pero lo que se puede deducir es que desde la óptica de Washington, sienten que con este acercamiento el efecto norteamericano será arrollador para Cuba. El reto realmente es para Cuba, no para Estados Unidos, de ¿cómo Cuba valora su integridad cultural? Y por otro lado, ¿cuán importante es la conservación del partido comunista y la forma en que ejercite el poder? Eso son retos para el futuro.

¿Qué tan preparada está Cuba para luchar contra esa emancipación cultural y económica que se viene sobre Estados Unidos?

Los cubanos de la calle dicen que están listos, pero cuando se habla con funcionarios, ellos están más preocupados porque se dan cuenta de que la realidad del Estado cubano es de un país chico. Un país bastante eficiente considerando su tamaño, con los líos que tiene cualquier estado, pero también a salvo de problemas que padecen otras naciones, como el narcotráfico, las pandillas, etc. Cuba todavía está muy a salvo.

¿Cuba todavía está a salvo de qué?

Si yo fuera funcionario cubano estaría muy preocupado por el futuro de la isla, por su excepcionalidad: ¿Cómo van a conservar la seguridad que tienen? En Cuba ha habido un trueque, hay privación de algunos derechos civiles y se han cambiado por una paz interna. Sería interesante hacer un debate en la región sobre qué es mejor, porque países como México y Honduras son democracias, pero ¿estarán mejor?

¿Entonces usted piensa que la democracia no es el mejor sistema político?

Estoy diciendo esto como una provocación a mis propios conciudadanos. A veces los momentos históricos son arrolladores y suceden las cosas de otra manera a como uno lo contempla. Yo sé que el partido comunista en Cuba no quiere abrirse del todo y perder el control político, teme lo que pude venir después.

¿Pero no sería bueno para Cuba que políticamente las cosas cambiaran?

No estoy a favor de un sistema u otro, pero yo sí conozco la región muy bien y me doy cuenta de que hay una gran diferencia entre Cuba y los demás. El hecho de que hayan logrado lo que hoy tienen, no ser un narcoestado, como muchos, es una virtud y los norteamericanos lo piensan así también.

¿No cree usted que todo conducirá en algún momento a que Cuba adopte un sistema democrático?

Hay que remover y debatir los esquemas con los que hemos estado mirando las cosas, sobre todo en esta coyuntura. Pero, por supuesto, yo creo que va a haber más presión de Cuba para democratizarse, eso es obvio.

¿Con la nueva realidad económica podrá resistir Cuba la influencia norteamericana en todos los aspectos?

Los norteamericanos van a ganar un espacio de operatividad en Cuba que habían perdido. Ganarán terreno a través del turismo, de la apertura de negocios e inversión. Cuando un país tiene inversionistas en otro, puede hablar un poco más allá. De hecho, Obama ha dicho que van a seguir insistiendo para que la sociedad civil tenga más libertad, eso es una espina para los cubanos, estamos ante un juego de ajedrez.

¿En Cuba podría suceder lo que pasó en China, donde el mercado permeó el país en todos sus aspectos, pero el poder político lo sigue manteniendo el partido?

Así es como quisieran los cubanos que sucediera, pero ni China opera en una burbuja completamente como lo ha estado Cuba en medio de un mundo globalizado. De momento, pareciera que los cubanos están empeñados en mejorar su nivel de vida económica, están menos hastiados porque pueden viajar libremente, antes no. Además de expresiones culturales que tienen un toque político. Lo que estoy viendo es una especie de apertura paulatina en algunos aspectos de la sociedad y muy veloz en otros.

¿Cuáles son esos cambios tangibles que sustentan transformaciones que el mundo prevé para Cuba?

Hace un año, en el escenario norteamericano se daba mucho palo a Cuba porque no se permitía el uso de internet y después se pudo ver a los chicos en las calles feliz usándolo. Los mismos cubanos nos sorprenden a veces con lo que están dispuestos a hacer, ya parecen haber zanjado esa preocupación. La globalización de todo a través de internet produce de todas maneras erupciones un poco inesperadas.

Sin embargo, los opositores no concuerdan en decir que eso sea suficiente para un cambio en términos políticos.

Estamos en una época en que Cuba va a cambiar porque Fidel ya no es presidente, su hermano Raúl se retirará pronto y por primera vez, a partir del próximo año, no habrá un Castro en el poder.

¿Quién podría ser?

Se supone que el vicepresidente, Miguel Díaz-Canel. Yo creo que el futuro próximo esta trazado: habrá mayor prosperidad y apertura en Cuba. Pero hay algunos avances que logró el Estado que tal vez se vean amenazados.

¿Cómo cuáles?

En la medida en que el Estado empiece a retroceder ante la posibilidad de una nueva economía y que la gente empiece a suplir sus propias demandas y exigencias, habrá gente que cae por la grieta, como los indigentes, los ancianos, los discapacitados. ¿Qué pasará con la gente que fue cobijada por el Estado cubano? Ese es el gran reto.

¿Cree usted que esas conquistas y prácticas sociales se acabarán por cuenta de las relaciones con Estados Unidos?

Es un tema muy importante en Cuba, entre la misma gente del partido comunista es toda una polémica. Pero hay mucha gente que piensa que es así. Hay que mirar los otros países comunistas en su tránsito al capitalismo para entender la preocupación.

¿Necesariamente el tránsito a una economía de mercado es un fracaso?

Rusia es un Estado mafioso, ¿quién está cuidando a los viejos o a los pobres? Es un Estado casi feudal, no hay un Estado de Derecho. Cuba es claramente diferente, hay gente que se preocupa mucho por no perder las prebendas sociales ante la inminente apertura hacia el mercado. Y con razón están preocupados, porque en el mundo en países capitalistas es una discusión constante entre izquierda y derecha.

En medio de este nuevo panorama de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, ¿cuál es el papel que juega Venezuela?

De momento Venezuela es como “el problema”, es un país en picada. No se tiene que tomar partido por Maduro o por la oposición. Es obvio para el mundo entero, incluyendo a los cubanos, que allá tienen un lío mayor.

A pesar de su cercanía ideológica y económica, ¿son los cubanos conscientes de la gravedad de la situación de Venezuela?

Yo no quisiera poner palabras en la boca de los cubanos, pero encuentro que los cubanos no están atrás en su análisis. Ellos sí están al tanto de lo que pasa en Venezuela en cuanto a la falta de orden, inseguridad, la picada en el precio del petróleo, el lío con Colombia, etc.

 

Discurso de bienvenida del presidente Raúl Castro al Papa Francisco

Raúl Castro

Santidad:

El pueblo y el Gobierno cubanos lo reciben con profundos sentimientos de afecto, respeto y hospitalidad.
 
Nos sentimos muy honrados con su visita. Podrá apreciar que amamos profundamente nuestra Patria, por la que somos capaces de realizar los más grandes sacrificios. Nos ha guiado siempre el ejemplo de los próceres de Nuestra América, quienes nos legaron dignidad, valentía y generosidad. Por ellos hemos sabido practicar el axioma martiano de que Patria es Humanidad.
 
El encuentro memorable que sostuvimos en mayo pasado, en la Ciudad del Vaticano, brindó la oportunidad de intercambiar ideas acerca de algunos de los asuntos más importantes del mundo en que vivimos.
 
Los pueblos de la América Latina y el Caribe se han propuesto avanzar hacia su integración, en defensa de la independencia, la soberanía sobre los recursos naturales y la justicia social.
 
Sin embargo, nuestra región sigue siendo la más desigual en la distribución de la riqueza. En el continente, Gobiernos legítimamente constituidos que trabajan por un futuro mejor, se enfrentan a numerosos intentos de desestabilización.
 
Hemos seguido con mucha atención sus pronunciamientos. La exhortación apostólica “La Alegría del Evangelio”, acerca de los temas sociales, y la carta encíclica “Alabado Seas”, referida al futuro y el cuidado del planeta y la Humanidad, me han motivado profunda reflexión. Serán referentes para la próxima Cumbre sobre la Agenda de Desarrollo Post-2015, que tendrá lugar en la ONU en el presente mes, y la XXI Conferencia Internacional acerca del Cambio Climático que se celebrará, en diciembre, en París. Lee el resto de esta entrada

Alocución del Papa Francisco a su llegada a Cuba

Papa Francisco en Cuba

Señor Presidente,
Distinguidas Autoridades,
Hermanos en el Episcopado,
Señoras y señores:
 
Muchas gracias, Señor Presidente, por su acogida y sus atentas palabras de bienvenida en nombre del Gobierno y de todo el pueblo cubano. Mi saludo se dirige también a las autoridades y a los miembros del Cuerpo diplomático que han tenido la amabilidad de hacerse presentes en este acto.
 
Al Cardenal Jaime Ortega y Alamino, Arzobispo de La Habana, a Monseñor Dionisio Guillermo García Ibáñez, Arzobispo de Santiago de Cuba y Presidente de la Conferencia Episcopal, a los demás Obispos y a todo el pueblo cubano, les agradezco su fraterno recibimiento.
 
Gracias a todos los que se han esmerado para preparar esta visita pastoral. Quisiera pedirle a Usted, Señor Presidente, que transmita mis sentimientos de especial consideración y respeto a su hermano Fidel. A su vez, quisiera que mi saludo llegase especialmente a todas aquellas personas que, por diversos motivos, no podré encontrar y a todos los cubanos dispersos por el mundo.
 
Como el Presidente señaló, este año 2015 se celebra el 80 aniversario del establecimiento de relaciones diplomáticas ininterrumpidas entre la República de Cuba y la Santa Sede. La Providencia me permite llegar hoy a esta querida Nación, siguiendo las huellas indelebles del camino abierto por los inolvidables viajes apostólicos que realizaron a esta Isla mi dos predecesores, san Juan Pablo II y Benedicto XVI. Sé que su recuerdo suscita gratitud y cariño en el pueblo y las autoridades de Cuba. Hoy renovamos estos lazos de cooperación y amistad para que la Iglesia siga acompañando y alentando al pueblo cubano en sus esperanzas y en sus preocupaciones, con libertad y con los medios necesarios para llevar el anuncio del Reino hasta las periferias existenciales de la sociedad. Lee el resto de esta entrada

Papa Francisco encontrará en Cuba ambiente de tolerancia religiosa

papa-francisco

Cuando el Papa Francisco llegue a Cuba el 19 de septiembre, el país le mostrará un lugar del mundo donde la diversidad religiosa no es motivo de disputas, sino parte armónica de la vida cotidiana.

El jefe de la Iglesia Católica ya estuvo en otras naciones de América Latina, cuyos habitantes en su gran mayoría tienen un fuerte arraigo religioso, especialmente católico.

Se trata de una herencia que quizás sea la más fuerte de las dejadas por la colonización española en esta parte del mundo, aunque también abundan otras creencias provenientes de comunidades ancestrales asentadas hace milenios en las alturas de los Andes.

El Obispo de Roma vendrá a Cuba, un pequeño archipiélago de 11 millones de habitantes que, con Francisco, ha acogido a los tres últimos jefes de Estado del Vaticano en un lapso de apenas 17 años. Lee el resto de esta entrada

La Plaza se viste de blanco y amarillo, colores del Vaticano

CUBA-LA HABANA-ACONDICIONAN LA PLAZA DE LA REVOLUCIÓN PARA MISA DEL PAPA FRANCISCO

El blanco y el amarillo, colores que identifican al Vaticano, brillan en las estructuras del altar que se construye en la Plaza de la Revolución de La Habana para la misa que oficiará el papa Francisco, el 20 de septiembre.

Tras más de 40 jornadas de trabajo de 12 horas, de lunes a sábado, medio centenar de obreros que trabajan en la Plaza, corazón político de la isla, pintaban y daban los toques finales a los cuatro estrados y una sacristía levantados especialmente para esta ocasión, observaron periodistas de la AFP.

Luego darán paso a los decoradores y otros especialistas para los detalles finales antes de la misa del papa, quien visitará la isla como parte de una gira que también lo llevará a Estados Unidos. Lee el resto de esta entrada

Incertidumbre e ilusión ante un nuevo tiempo

BanderaCuba-Usa

Por: Pastor Gato Cisneros

A seis meses en que los presidentes de Cuba y EEUU anunciaran el restablecimiento de relaciones diplomáticas, en el XXV aniversario de la caída del muro de Berlín y en el día de San Lázaro, aún coexisten incertidumbres e ilusiones para los cubanos de adentro y de afuera. Desde una perspectiva optimista, es uno de los diferendos más importantes que se hayan resuelto en los últimos años del siglo XX y XXI, junto al reciente acuerdo EEUU-Irán, y particularmente, para Latinoamérica, cierra las puertas de la Guerra Fría.

El augurio de «que Cuba se abra al mundo con todas sus magníficas posibilidades, y que el mundo se abra a Cuba» del pontífice Juan Pablo II, se cumplió gracias a la mediación de la autoridad moral del Papa Francisco, así como el llamado de las reiteradas votaciones de la inmensa mayoría de los países de todo el mundo en contra del bloqueo, indudablemente que todo coadyuvó a que se produjera este histórico encuentro que llevaba más de medio siglo.

La convivencia entre ambos países viene desde finales del siglo XVIII-XIX. Ya en 1809 el presidente Thomas Jefferson, le propuso a la Corona española comprar la isla y desde entonces no ha habido un momento en que ambos países no estuvieran imbricados en acontecimientos disímiles. Ante estas circunstancias, deberíamos preguntarnos, ¿este restablecimiento de relaciones diplomáticas con el enemigo histórico de la Revolución cubana mejorará la vida del arrostrado pueblo cubano? Si, a pesar de las amenazas líquidas y de inseguridad que presentan la ansiedad y el miedo, conocido como el estrés de riesgo, consecuencia de los discursos históricos de constantes enfrentamientos en el terreno militar, político y económico por los EE UU hacia Cuba, y de esta hacia el yanqui imperialista y que ha sido de profundo conocimiento y receptividad por el pueblo cubano. Lee el resto de esta entrada

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